Limpieza hepática de forma natural Previous item No eres intolerante al...

Antes de realizar la limpieza hepática y de la vesícula biliar, recomiendo leer atentamente este artículo así como el libro de Andreas Moritz “Limpieza Hepática y de la vesícula biliar”

La limpieza hepática es muy fácil, y sobre todo, natural. La mayoría lo tenemos lleno de sedimentos que impiden un correcto funcionamiento, sin saberlo. Echamos la culpa al estómago, intestino etc., pero en la raíz de todas las patologías está en el silencioso hígado.

Comparativamente con el hígado, poca gente tiene piedras en la vesícula. Pero miles de ellos pasan por el quirófano a operarse de las piedras. Si tienen tantas en la vesícula, imagínate como tendrán el hígado. Sin embargo, no saben cómo vaciar éstas. Al extirpar la vesícula restan años y calidad de vida. Total para seguir con un hígado lleno de sedimentos aún, mas insuficiente si cabe después y con la digestión estropeada de por vida.

La bilis se queda sin reservas para acumularse, y su fin era salir expulsada cuando entra comida, con lo que para hacer la digestión tienen que conformarse con el gota a gota que fabrica el hígado, 10 veces menos concentrada que la de la vesícula. Quedan con la digestión deteriorada para siempre, no pudiendo abusar de nada, grasas, etc.

Cuando la bilis, por varias razones, se seca en los miles de conductos hepáticos, los atasca y deforma, dando lugar a piedras o cálculos que minan su capacidad de secretar jugos biliares y con ello se produce la merma digestiva, y posteriores enfermedades de todo tipo que se derivan de la insuficiencia hepática (alteraciones metabólicas, intestinales, digestivas, linfáticas, cardíacas, etc.).

Los residuos de los que no es capaz de hacerse cargo el hígado se van acumulando por el cuerpo, en donde menos molesten. Esto provoca el atasco del sistema linfático, que es algo así como el alcantarillado del cuerpo, obligando en último extremo a las células a que se queden sin oxígeno de tanta basura que las rodea, y en su intento por sobrevivir desarrollan ese esfuerzo defensivo llamado cáncer.

Para hacer la limpieza hepática se necesita:

  • 1 bote de sales de Epson (sulfato de magnesio anhidro), que se compran en cualquier herbolario.
  • Medio vaso (125 ml) de aceite virgen extra y dos pomelos grandes
  • Seis litros de zumo de manzana, o mejor cápsulas de ácido málico (se compran en herbolarios con garantías)
  • Una pera adulto de caucho para hacer lavativas del intestino

 

MÉTODO PARA LA LIMPIEZA HEPÁTICA

  • Durante 6 días tomar, a mayores de las comidas, 1 litro o más de zumo de manzana cada día. Vale del comercial, pero por su alto contenido en azúcar recomiendo realizar un zumo natural en la batidora a base de manzana. Si queda espeso podemos agregar un poquito de agua hasta que quede al gusto.
  • Llevar durante esos días una dieta limpia y procurar lo más vegetariana posible. No comer muchas carnes, fritos ni lácteos. No tomar cosas frías esa semana, pues enfrían el hígado, sino tomar todo caliente. Con el ácido málico de la manzana se consigue reblandecer las piedras de la vesícula (los que las tengan), con lo que podrán ser expulsadas por las contracciones de la vesícula sin lacerar las paredes y producirte los cólicos típicos de vesícula. Se vuelven maleables como la plastilina con el zumo de manzana, y adoptan la forma del colédoco y salen sin dolor. Se vuelven como PLASTILINA verde.
  • El sexto día, es cuando se toma el aceite, mejor que sea un sábado pues necesitaremos estar en casa todo el domingo, expulsando piedras. Hay que tomar dos vasos de sales Epson (a las 19 y 21 horas), las cuales son laxantes y dilatan los conductos hepáticos.
  • Se disuelve 4 cucharadas soperas de sales de Epson en tres vasos de agua, todo en una jarra. Después se hacen 4 fracciones de ese agua para tomar 4 vasos, o sea, llenos en sus ¾ partes, a intervalos.
  • A las 23 h se toma el medio vaso de aceite mezclado con ¾ de vaso de zumo de pomelo. El aceite sirve para lubrificar y acelerar el drenaje hepático de las piedras, previamente reblandecidas por el ácido málico del zumo de manzana. El zumo de pomelo para quitarle el sabor a aceite y aumentar la reacción biliar. Tiene que ser del virgen extra. Justo después de tomarlo irse a la cama, a esperar que vayan saliendo de su sitio de años, sin moverse de ahí hasta el día siguiente.
  • Procurar dormir semiincorporado y quizá se note como el hígado suelta las piedras y la vesícula se retuerce empujando los cálculos hacia fuera por la noche.
  • Es conveniente hacer una limpieza de colon, antes del aceite (a las 20 h del sábado) y uno o dos días después de la cura repetirla, pero como no es algo habitual por estos lares (en Norteamérica sí), lo mejor es ponerse unas lavativas con una pera de goma adquirida en la farmacia o compra una bolsa de irrigación de colon (bolsa de Pic). Buscarla en varias, pues muchas no la tienen, y las farmacias modernas menos aún. Lubricar en la punta con vaselina, aspirar agua templada y poner dos o tres veces, evacuando otras tantas veces. Así no se limpia el colon, pero sí se vacía  de heces y evacua los restos que quedan en el mismo, lo cual es importante para cuando al día siguiente salgan las piedras, pues irán tan solo acompañadas con agua diarreica (en vez de ir con restos fecales).
  • A los dos días de realizar la limpieza hepática es recomendable ponerse otras lavativas porque si no las piedras pueden alojarse en el colon y permanecer allí con sus toxinas. En todo caso, después de la cura poner unas lavativas, mejor con café, un día o dos después de la cura, para expulsar los cálculos que hayan quedado en el colon, para que no sean reabsorbidos a la circulación sanguínea. Esto de volver a lavar el colon es importante.

SI NO QUIERE O NO ESTÁ DISPUESTO A PONERSE LAS LAVATIVAS, MEJOR QUE NO HAGA LA CURA DE LIMPIEZA HEPÁTICA

Lo ideal es comer arroz no integral el sábado antes de las 14 h para no pasar mucha hambre este día y porque si no, nos arriesgamos a no echar nada. No comer grasas o aceites o lácteos desde la cena del viernes para permitir que la bilis se acumule en la vesícula y salga el sábado a la noche cuando la ingesta de aceite. Pasar la tarde y la noche del sábado sin comer, pero se puede y debe beber agua bastante.

BEBER AGUA EL SABADO Y SOBRE TODO EL DOMINGO PARA NO TENER DESHIDRATACIÓN ES MUY IMPORTANTE.

Aunque no se tenga sed hay que beber o puede haber problemas con el riñón y tener un cólico renal. Especialmente el domingo hay que beber agua tras las expulsiones, aunque no se tenga sed.

La diarrea que provocan las sales de Epson no es dolorosa ni muy molesta, aunque da algunos retortijones suaves. Por eso hay que estar el domingo en casa toda la mañana al menos. Las sales de Epson llevan magnesio y es un ligero laxante, que mucha gente usa habitualmente al ser estreñidos, pero tienen la gran virtud de dilatar los canales del hígado y el coledoco, con lo que facilitan la salida de piedras. Las sales son inocuas y se les dan a las embarazadas. Además son sólo dos vasos el sábado y otros dos el domingo.

El aceite debe ser virgen extra, y además de ser lubricante para la expulsión, es bilioso y provoca una reacción de todo el conjunto segregando mucha bilis y haciendo que todo el hígado reaccione a la masiva ingesta del mismo. Tomar un vaso de aceite es un remedio muy antiguo para los cálculos que quizá algunos conocéis, que se tomaba para liberar el cólico producido por alguna piedra. Pero la novedad de ésta limpieza, es el hecho de ablandarlas con zumo de manzana y dilatar los canales con sales de Epson. Esa es la clave de la eficacia de la limpieza hepática y la ausencia de dolor. Lo mejor que puede hacer alguien que tenga un cólico hepático es tomar un buen vaso de sales de Epson urgentemente porque eso le relajará el espasmo del conducto biliar, facilitando la salida de la piedra atascada.

 

Resumen de sábado

  • Desayunar y comer antes de las 14:00. Mejor arroz normal o basmati, o en su defecto patatas cocidas para no dejar residuos.
  • A partir de las 14:00 solo se puede tomar agua. Beber mucha agua este día y el siguiente.
  • 19:00 – Un vaso de sales de Epson
  • 21:00 – Segundo vaso de sales Epson.
  • 20:00 – 20:30 (o  previamente por la tarde) – Poner varias lavativas para vaciar el intestino y que quede limpio de heces.
  • 23:00 – Tomar el medio vaso de aceite, mezclado con el más de medio vaso de zumo de pomelo y a la cama o al sofá sin moverse al menos media o una hora. Tumbarse boca arriba, y estar quietecito durante una hora, sin moverse nada, notando el hígado. Al cabo de ese tiempo, poner otra almohada debajo y dormir semiincorporado con dos almohadas, para que no refluya al estómago el aceite y de náuseas o vómitos.

 

Domingo

Al día siguiente, domingo, recogeremos los resultados. Tómatelo de descanso. Es el único día que vas a estar sin poder salir mucho de casa, pues es mejor no salir, especialmente si tienes muchas piedras pues las vas a ir expulsando en cada viaje al servicio. Sobre todo a la mañana y al mediodía y por la tarde quizá menos.

 

Este día tomamos otros dos vasos de sales Epson (que dilatan los canales hepáticos y mueven más el intestino produciendo también una ligera diarrea), en torno a las 7:00 el primero y el segundo a las 9:00. Pasarás el domingo yendo al inodoro 5,6, 7 o más veces, normalmente por la mañana, y en cada una de ellas irás expulsando piedras verdes, amarillas, marrones y o blancas, como arcilla blanda las verdes-crema  que flotan en el inodoro y duras las blancas, que no flotan.

 

Resumen del domingo

  • 7:00 – Tercer vaso de sales Epson
  • 9:00 – Cuarto vaso de sales de Epson.
  • 11:00 – Ya se puede comer fruta y zumos. Hay que beber MUCHA AGUA o podéis tener problemas por deshidratación que producen las sales.
  • 14:00 – Ya se puede comer normal, pero mejor comidas suaves.

 

Lunes siguiente

Poner unas lavativas para limpiar de nuevo el intestino pues sino corremos riesgo de alojar en el intestino piedras que sigan saliendo. Si hay alguna molestia o síntoma molesto, seguir tomando 3 vasos por día de zumo de manzana durante dos semanas más. Esto puede ser porque las piedras quedan a medio camino de los conductos y obstruyen el flujo de bilis otra vez. Con el zumo se fluidifican y el cauce se vuelve más despejado día a día. Mejor es tomar ácido málico.

Al cabo de unas semanas de realizar la limpieza hepática, los cálculos del fondo pasarán adelante y serán suficientes para hacer la siguiente ronda de limpieza, y sucesivas rondas hasta que no salgan más y recuperemos toda nuestra capacidad de digestión. Esto sucede a partir de la sexta limpieza generalmente, pero depende de lo cargado que esté. Al cabo de 6, 8, 12 meses estaremos como nuevos, pero la mejoría se nota desde el primer.

Esta limpieza hepática es una cura completamente natural, si bien cada persona es un mundo y debe asumir la responsabilidad al respecto a la hora de realizarla, ésta se ofrece voluntariamente, para que el mayor número de personas la conozcan y puedan mejorar su salud. Sólo los que han pasado por el calvario de la enfermedad comprenden lo que se agradece disponer estos conocimientos para mejorar la saludy realizar una limpieza hepática.